Con esta madera tan apreciada, RITUAL SOUND ha realizado un didgeridoo largo, muy apropiado para aprender.
Su agujero central es grande y las paredes estrechas, lo que constituye una pieza ligera y fácil de sonar. Ello permite que vayamos trabajando el diafragma y saquemos sonidos de la naturaleza sin gran esfuerzo. Su sonido es grave y de gran resonancia.
El acabado de su madera es fino y la embocadura no necesita de protección pues está delicadamente terminada para no hacernos daño.
Como siempre, aconsejamos darle aceite o cera cada cierto tiempo para su mejor conservación.