Flauta típica de los encantadores de serpientes indios. Su construcción es muy rústica. Se sopla a través de una calabaza y a esta se le añaden 2 cañas de bambú que se introducen en la calabaza y se sellan con cera,- antiguamente se hacía con ¡excremento seco de vaca!-. Una de las cañas emite un sonido fijo o bordón y la otra se digita con los dedos como una flauta normal. Esta posee cuatro orificios.
Se usa la técnica de RESPIRACIÓN CIRCULAR para hacerla sonar y, teóricamente, tener entretenida e hipnotizada a la serpiente continuamente. Sin embargo, se trata más de una fábula para dar espectáculo que una verdad, pues como es sabido, las serpientes no tienen oídos.