Quizas sea este uno de los Xilofones de madera más primitivos del mundo, procedente de las Islas de Java y Bali. La peculiaridad de ete instrumento reside en cómo de una construcción tan sencilla se puede extraer un sonido tan contundente.
Toma el nombre de un duro árbol Balinés, el Thinguli. Se vacía un trozo del tronco y sobre él se apoyan láminas de madera del mismo árbol, previamente endurecidas por el arcaico método de ahumar y humedecer.
Son ya escasos los artesanos que elaboran este instrumento, por lo que es difícil encontrar músicos que lo toquen en las orquestas clásicas balinesas.