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1. HISTORIA DE LOS CUENCOS TIBETANOS

2. COMO SE HACEN

3. USOS DEL CUENCO TIBETANO

4. APRENDE A TOCAR

5. CONTROL DE CALIDAD

 

HISTORIA DE LOS CUENCOS TIBETANOS

 

ORÍGEN

Para indagar en los orígenes del instrumento, debemos conocer algo sobre el bronce y su aplicación en el sonido.  El bronce es una aleación de Cobre y Estaño en unas proporciones concretas (3 a 1). El Bronce tuvo su mayor desarrollo en la antigua China, donde se han encontrado objetos hacia  4.500 a.c.

Desde entonces se crearon numerosos utensilios  de cocina y herramientas  y poco a poco se fue avanzando en las técnicas de moldeado y fundición. A pesar de construirse ya campanas 2.000 años a.c., el auge del conocimiento del Bronce se experimenta a partir del primer milenio a.c. en China. Se elaboran entonces piezas de gran complejidad ornamental. También  campanas afinadas de gran tamaño y  con badajo  externo (se golpea con una baqueta de madera). Se construían incluso sets de campanas (bian-tchoung), generalmente de 16 piezas y que abarcaban más de dos octavas.  Esta maestría era muy compleja de conseguir y algunos estudiosos concluyen que el conocimiento acústico del metal era  entonces superior al de nuestros días.

Es también en China cuando en el sg. XI a.c. aparecen los primeros Cuencos de Bronce  en forma de casco y parecidos a los que conocemos actualmente. Seiscientos años más tarde se construyen los Tong Pen o Cuencos Fuente (ver descripción e historia en su categoría) que demuestra lo avanzado de su conocimiento en el  sonido así como los efectos de la vibración.

 

EXPANSIÓN

La importancia de las caravanas de mercancías en aquella época iba a servir para difundir nuestros Cuencos por toda la Zona del Himalaya.  LA RUTA DE LA SEDA se empezó a utilizar hacia el año 100 a.c y viajaba desde la capital China de Changán (act. Xi-an) hasta Palmira y Alejandría por el Oeste,  y hasta Kabul y Benarés por el Este.  Las caravanas no sólo servían para transportar el preciado textil, sino que también habitaban en ella castas de artesanos, muchos de ellos herreros, que se encargaban de proporcionar las herramientas y utensilios necesarios para la supervivencia de los comerciantes.  Aún no se sabe si fabricaban los Cuencos sólo como elementos funcionales, o bien por orden de monjes o  chamanes.

 

LLEGADA AL TÍBET

Parece pues lógico suponer que los Cuencos llegaran a Tíbet gracias al comercio. Pudiera ser que  algún artesano herrero de alguna caravana, se afincara en la zona Occidental del país o enseñara a algún artesano del lugar  sus técnicas y secretos. Pero lo que parece seguro es que llegaron a manos de la religión animista BON, pues parecen ser ellos los primeros que los utilizan. A Los Bonpos se  les considera grandes magos y chamanes, y  dominaban tanto la brujería blanca como la negra. Según uno de los consejeros del actual Dalai Lama, al ser preguntado sobre los orígenes de los Cuencos Tibetanos respondió: “Hemos encontrado Cuencos muy antiguos que provienen de la primera historia del Tíbet. Según algunos viejos Lamas que los han estudiado, los usaba una secta muy primitiva  y próxima al BON que rendía Culto al Fuego”. Sin embargo es difícil seguir la pista de los Cuencos en el País de las Nieves. Otro  Lama Tibetano llamado Thupten Lobsang, decía: ” los Cuencos llegaron al Tíbet procedentes de India, donde los usaban para comer y pedir limosna”, y en uno de los pocos testimonios que indica tener noticias de los Cuencos Tibetanos continúa: “había un Gran Cuenco muy famoso en el monasterio de  Drepung, al cual acudían todos los años el 15 de Julio muchos tibetanos para visitarlo y hacer ofrendas. También peregrinaban maestros muy importantes para  escuchar el Cuenco y recibir enseñanzas acerca de la Totalidad y la Vacuidad”.

Lo cierto es que hoy en día los Cuencos  han desaparecido  de la vida cotidiana de los tibetanos.  Randall  Rain Gray, viajero y que ha vivido en la región del Himalaya durante más de 10 años, estuvo indagando durante todo ese tiempo sobre el origen y uso verdadero de los Cuencos Tibetanos, consiguiendo tan sólo las declaraciones del ya citado Lama Thupten Lobsang. Ningún tibetano o nepalí sabía decir nada sobre su pasado.  Yo mismo, después de viajar durante más de 15 años por India, Nepal y Tíbet,  jamás pude ver usar un Cuenco Cantor en Monasterios, Gonpas  o Casas.  Y al igual que Randall, al preguntar por ellos sólo me respondían que antiguamente se usaban para comer.

 Según el Lama Yeshe Dorhe,  perteneciente a la escuela Ngag-pa y conocido en Dharamsala (India)  como un Tantra Yogui, decía que muy raramente se había encontrado con un Cuenco  a lo largo de sus viajes por todo el Tíbet. Y afirmaba categóricamente: “La música del Cuenco Tibetano no está en absoluto integrada en la práctica espiritual de los tibetanos”.

Es muy difícil indagar en la historia de un país que desde hace más de medio siglo vive la ocupación China, cuya única preocupación es acabar totalmente y cuanto antes con todo lo que pueda pertenecer a la Cultura Tibetana.  El genocidio cultural del Tíbet, como dice el Dalai Lama, también alcanzó a sus Cuencos.

Así pues y a pesar de fabricarse hoy los cuencos en otros lugares, y de usarse en tierras aún más lejanas, seguiremos denominando al instrumento: CUENCO TIBETANO.

Om Mani Padme Hume 

 

DIFUSIÓN EN OCCIDENTE

En los años sesenta llegaron muchos occidentales a India y Nepal en la gran avalancha Hippy. En las plazas de Katmandú y ciudades del norte de India, se encontraron con tibetanos que cargaban con todos sus utensilios para venderlos y sobrevivir. Así llegaron a California, Holanda y Alemania cientos de Cuencos Auténticos. 

En los años ochenta y noventa, se expandieron por muchos más países, entre ellos España. Colectores del Himalaya, India y Nepal, iban a buscar aldea por aldea la posibilidad de encontrar antiguos Cuencos Tibetanos para ofrecérselos al mercado occidental.

Hoy en día es ya un instrumento muy conocido que se emplea para numerosos fines: Elemento terapéutico, soporte de meditación, masajes, música, relajación, etc., y cuyos efectos y peculiaridades  se siguen investigando en múltiples disciplinas.

    

 

CÓMO SE HACEN LOS CUENCOS TIBETANOS

En un principio, y al igual que se hacía con las campanas, los Cuencos Tibetanos se elaboraban con la proporciones del Bronce Acústico,- tres partes de cobre por una de estaño-, sumadas a pequeñas cantidades de otros metales como el plomo o la plata, que se añadían para conseguir mayor resistencia a la pieza y una pátina más lustrosa. Sin embargo se generalizó el uso de una aleación de siete metales, pues su sonido poseía más resonancia y riqueza armónica que el simple bronce. Quizás sea este el dato que más nos haga suponer que lo que aparentemente fueran unos simples cuencos de uso culinario, fueran construidos  en realidad para otros fines mucho más elevados.

Esta aleación tenía además una correspondencia con los planetas del sistema solar que entonces se conocían y que es la siguiente:

-          ORO……………… SOL

-          PLATA…………… LUNA

-          MERCURIO…… MERCURIO

-          COBRE………….. VENUS

-          HIERRO………… MARTE

-          ESTAÑO………. JÚPITER

-          PLOMO……….. SATURNO

 

Se ha especulado mucho con el significado de esta correspondencia astrológica. Incluso hay alguna leyenda que asegura que el hierro utilizado provenía de meteoritos caídos en la meseta Tibetana. Insistimos de nuevo en que apenas  existen datos fiables capaces de explicar su antiguo uso esotérico o espiritual.

Hoy en día se construyen los cuencos a partir de una aleación de bronce acústico, es decir, cobre y estaño, a la que se suele añadir, los otros cinco metales en proporciones más pequeñas. Sin embargo, para abaratar los costes de producción, algunos fabricantes  añaden plomo o cambian el estaño por el zinc, lo cual empeora la calidad del sonido y se pierde completamente el hilo de la tradición artesanal del instrumento.

La forma tradicional de elaborar un Cuenco Tibetano sigue siendo la siguiente: Primero se funden los metales por separado. Se van ligando a distintas temperaturas y proporciones. La aleación resultante se vierte en una piedra plana y el metal líquido  se deja enfriar un poco hasta conseguir una plancha más sólida.  Luego se golpea esta plancha con un martillo y se volvía a calentar y golpear de nuevo. Así hasta  conseguir la silueta de un cuenco. Esta técnica se denomina: Recocido.

Además se requería que el metal estuviera bajo una tensión máxima sin romperse. Los artesanos debían mostrar aquí su habilidad para evitar que el cuenco  no se enfríe más de lo necesario  y pueda agrietarse, lo que no es raro que esto ocurra, sobre todo en los cuencos más grandes.

Por último diremos que existen dos formas en la actualidad de fabricar los Cuencos Tibetanos: Los hechos a mano, que siguen empleando la antigua técnica del recocido; Y los hechos con torno, una forma más industrializada y que se emplea fundamentalmente en Nepal.  

 

USOS DEL CUENCO TIBETANO

 

1º.- EFECTO DELFÍN

Dentro de la amplia gama de sonidos que se pueden extraer de estos cuencos, hemos de destacar el silbido o ulular del delfín.

Para conseguir este sonido  se ha de llenar la base del cuenco de agua (de 2 a 5 cts.).  Golpear ligeramente el borde con la baqueta y mientras resuena el cuenco, moverlo circularmente en nuestra mano haciendo que el agua cambie de posición en su interior. El sonido comenzará a ulular o silbar de manera parecida a como lo hacen los delfines cuando se comunican entre ellos bajo el agua.

 

2º.- SOPORTE MEDITATIVO

Un soporte de meditación es lo que se emplea para ocupar nuestra mente racional (lóbulo temporal izquierdo) concentrándonos en el soporte, mientras  la mente irracional o primitiva (lóbulo temporal derecho) podrá  activarse y dar lugar al trance o éxtasis.  En Oriente la respiración ha sido el soporte más utilizado, pero también se usa la llama de una vela, la observación de un Mándala, o el sonido de un Cuenco Tibetano.

La persona que medita ha de concentrarse en el soporte, en este caso el sonido del Cuenco, utilizando toda su atención y eliminando pensamientos ajenos al acto de escuchar.

Si se trata de una meditación en grupo, habrá una persona que dirija la meditación con el cuenco. Si no, uno mismo puede hacerlo también. Primero se hará cantar el Cuenco  de diversas formas para que la mente se sienta atraída por la belleza de los armónicos. Después se dará un golpe al cuenco y se le dejará resonar hasta que se apague totalmente el sonido. Esta operación se repetirá un número determinado de veces: 7, 11, 21…. Después se deja que la mente medite en silencio el tiempo que nos marquemos.

 

 LA CAVERNA CEREBRAL

Con este nombre indicamos la posibilidad de generar en nuestra mente la sensación de VACÍO absoluto.

Para ello colocamos el cuenco de forma invertida sobre nuestra cabeza, apoyándolo aproximadamente a unos 3/5 ctm.  de la coronilla. Si no contamos con ayuda, presionar con  un dedo el cuenco para que no se mueva del punto de apoyo. De forma muy suave golpear el cuenco con una baqueta de algodón y dejar que resuene. Es recomendable hacerlo en posición de sentado y con la espalda recta pues es fácil perder la noción de equilibrio.

 

USO TERAPÉUTICO DEL CUENCO TIBETANO

 

CUENCO PEQUEÑO

Terapéuticamente podemos balancear  con ellos los Chacras superiores: 5, 6 y 7. En  el campo emocional excita la imaginación, creatividad  y espontaneidad.

Paciente Sentado: Percutir el cuenco lejos del paciente y pasarlo alrededor de su cabeza, deteniéndose ocasionalmente en los chacras 7 y 6.

Paciente Tumbado.- Colocar un cuenco MUY agudo a 30/40 ctm. de su coronilla. Dos cuenco algo más grandes a ambos lados de sus oídos, - colocarlos a una distancia prudencial para no molestar con el agudo al tímpano -. Percutirlos siguiendo alguna pauta de toque con mucha delicadeza y sutilidad.

 

CUENCO MEDIANO

Terapéuticamente está indicado para balancear los chacras medios: 3 y 4. Abre el punto del corazón, exaltando emociones como la generosidad, amor o  altruismo.  También son muy útiles como soporte de meditación.

Paciente de Pie.- Pasar un cuenco Mediano cerca de los chacras 3, 4 y 5. Detenerse ocasionalmente cerca del  hueco del esternón. Tocar con baqueta de algodón.

Paciente Tumbado.- Colocar un bueno cuenco mediano sobre el hueco del esternón y tocarlo con madera forrada sutilmente.

 

CUENCO GRANDE

Entre los Cuencos Tibetanos Himalaya, se pueden encontrar sonidos muy graves que están especialmente  indicados  para balancear chacras inferiores (1 y 2). Psicológicamente nos sujetan a la tierra y fomentan nuestras raíces humanas. También se pueden emplear para dar  masajes terapéuticos  aplicándolos directamente en contracturas o zonas doloridas.

 

 

APRENDE A TOCAR LOS CUENCOS TIBETANOS

El cuenco ha de estar apoyado o sujeto sólo por su base. Cuanto menos ocupe su zona de apoyo, mayor facilidad tendrá el sonido para expandirse. Todo cuenco tiene su punto de resonancia cero, es decir, un lugar donde el cuenco no vibra en absoluto y que suele estar en la zona central de su base.  

Si vamos a tocar varios cuencos, o no deseamos tenerlo sobre la mano, se dejará sobre una base blanda que no presione sus zonas laterales. Puede ser un cojín, una alfombra, moqueta blanda, etc. Si lo sujetamos con la mano hemos de dejarla completamente plana, o bien juntar las yemas de los dedos y apoyar el centro de la base del cuenco sobre ellas.

Una vez asentado bien el Cuenco, emplearemos alguna de estas dos técnicas para generar su Sonido y Vibración.

SONIDO POR PERCUSIÓN.- El material con el que batamos  el cuenco, la fuerza que empleemos, así como el lugar del golpe, será lo que determiné el sonido que se genere. Generalmente se usa una baqueta de madera que puede estar forrada de piel, caucho o algodón para amortiguar la batida. También se usan los dedos o el puño.

SONIDO POR FRICCIÓN.-  Si frotamos el borde del metal con una baqueta de madera o piel, un sutil sonido va naciendo en el cuenco. Al ir aumentando la presión y la velocidad sobre el mismo, crece el sonido y la frecuencia. Una vez encontrado el sonido que más nos agrade, controlar esa presión y velocidad, pues llega un momento en que el cuenco vibra demasiado y puede que la madera chirríe. Hay que tener paciencia hasta encontrar el juego de muñeca adecuado.

 

SET DE CUENCOS

La experiencia de hacer sonar varios cuencos simultáneamente  es muy especial. Los armónicos de unos y otros van chocando y generan un calidoscopio sonoro muy atractivo. Conviene que estén de alguna forma relacionados, bien por su timbre, por su nota o por su contraste. Un Set de cuencos bien equilibrado realza sus cualidades. Aconsejamos formar tríadas de cuencos relacionados por un intervalo de 3ª o 5ª.

Si tocamos el Cuenco y acercamos la cavidad de la boca al borde superior, podemos ir cambiando el timbre del sonido creando una especie de gua-gua. Si golpeamos el cuenco y lo balanceamos sobre nuestra mano, también se produce una variación sonora interesante.

Pero no lo dudes, será tu imaginación,  sensibilidad y concentración los mejores vehículos que te guíen en el mejor uso de tus cuencos.

 

CALIDAD Y AUTENTICIDAD

Gracias a las enseñanzas de  nuestros Maestros de Sonido y la dilatada experiencia seleccionando Cuencos Tibetanos, podemos Garantizar en todos y cada uno de los Cuencos que ofrecemos, su Calidad y Autenticidad. Estas son las cualidades que han de cumplir.

 CUENCOS TIBETANOS DE “RITUAL SOUND”

SONIDO.- El sonido ha de ser rico en armónicos, ondulante y de larga resonancia.

BELLEZA.- A pesar de ser Cuencos hechos a mano, estos han de ser regulares, sin placas de óxido ni golpes destacables. Se valoran las inscripciones u otros motivos ornamentales. El Cuenco Tibetano puede ser  también un objeto decorativo.

FÁCIL DE TOCAR.- Tanto al friccionarlo como al batirlo, el Cuenco ha de cantar fácilmente. Se dice entonces que el cuenco está “vivo”.

SONIDO BALANCEADO.- Entre las diferentes notas y armónicos producidos por el cuenco, no ha de haber disonancias.

RESONANCIA.- El sonido del Cuenco ha de permanecer largo tiempo hasta que sutilmente desaparece en el vacío.

VOLÚMEN.- El sonido ha de ser bello y profundo, pero también perfectamente audible.

AFINACIÓN.- Se valora que el Cuenco dé una NOTA exacta.

VIBRACIÓN.- Al golpear el cuenco con una maza de algodón (tamaño mediano y grande), la vibración ha de ser fácilmente perceptible  acercando la mano al cuenco.

ANTIGUIEDAD.-   Cuando se trate de Cuenco Tibetano Himalaya o Cuenco Tibetano  Antiguo, han de tener una antigüedad que permita distinguirlos de los hechos en la actualidad. Esto es apreciable por el color su pátina, la huella del golpe en el metal o el peculiar sonido de la aleación utilizada.

CUENCOS MODERNOS.- En la actualidad existen talleres artesanales que obtienen una buena calidad de Cuencos Tibetanos En nuestras categorías de Cuenco Tibetano Bengal o Cuenco Tibetano Decorado, exigimos de ellos una aleación de metales nobles (Cobre y Estaño), en las proporciones originales ,- una parte de estaño por tres de Cobre-, para que resulte  Bronce Acústico.

MALAS COPIAS.-Para abaratar el producto, algunos talleres y distribuidores prefieren usar en vez de una aleación de Bronce, una de Latón (Brass). Se liga el Cobre con Zinc y/o Plomo,  en lugar de Estaño. El resultado es un sonido con menos Armónicos y menor Resonancia. Ritual Sound NUNCA comercializa estos cuencos.

 

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