GONGS – EL CÍRCULO DE SONIDO
El Gong, tal y como lo conocemos hoy, debió aparecer en China en el siglo IV bajo la dinastía de los Wei. Sin embargo, se cree que procedía del sureste asiático y de Indonesia.
El gong más primitivo – EL HECHON- habría penetrado en Asia bajo la influencia de la cultura griega. De metal muy fino, servía para imitar el trueno y se usaba en algunas ceremonias rituales y funerarias en Eluisis y Esparta. La expedición de Alejandro Magno propagaría este instrumento hacia Oriente.
Su uso viene dado por dos factores, Gong de llamada, normalmente con forma plana y de sonido expansivo, capaz de oírse a gran distancia. Otra es el Gong Meditativo, generalmente con un saliente central, o hundido ligeramente, como es el caso de los Tam Tam chinos. Por último, se ha usado también para el folclore y las fiestas populares como instrumento de percusión, sobre todo en Vietnam y algunas regiones de China.
Se fabrican en diferentes tamaños, desde 20/25 ctm los pequeños –generadores de sonidos agudos- hasta los de un metro que llegan a medir los gongs TAM TAM. A mayor tamaño, más grave su tono. Se hacen generalmente en Bronce Acústico y, dependiendo de la calidad de los artesanos, necesitarán más o menos metal para crear sonidos penetrantes.
También es un elemento decorativo y armonizador de espacios, muy usado en la técnica Feng Shui por su simbolismo circular.