EL INSTRUMENTO.- Junto con el Cuerno o Asta, la Concha es uno de los instrumentos más antiguos de la humanidad y precursora de trompas y trompetas de metal.
Su elaboración y uso es sencillo. De la concha del caracol marino Tritón o del Cassis, se corta la parte trasera de la caracola para abrir un orificio que comunica con su apertura delantera.
Se sopla desde el ápice con fuerza haciendo vibrar los labios, que a modo de doble lengüeta, producen las notas que resonarán en la caracola.
No se pueden realizar melodías, pero cambiando la tensión de los labios o modificando la abertura delantera con una mano, se puede variar la modulación y timbre del sonido.
Su persistente y atronador sonido se hace especialmente efectivo en espacios donde hay una natural reverberación como Valles rocosos, Iglesias o Cuevas.
Por otra parte, dejando que la caracola suene por sí sola, nos adentrará en su hábitat marino si nos acercamos su abertura al oído.
EL SÍMBOLO.- En muchas culturas se ha usado como símbolo de Fertilidad, tanto para menesteres agrícolas como nupciales.
En Xi´an, China, se tañía la caracola al inicio de las siembras, mientras que para los aztecas, la caracola estaba unida al momento de la concepción y el parto.
En España, la concha es el símbolo de la prosperidad de una generación sobre la anterior, por ello sus portadores místicos eran los segadores.
En India, que toma el nombre de SANKHA, la concha simboliza el sonido primigenio, origen de la materia y el universo. Los seguidores de Siva portan una para sus rituales.
En la cultura tibetana, la concha se talla y decora con símbolos budistas y mantras mágicos.
Para rituales especiales, la ornamentan con sumo gusto y destreza usando plata y piedras semipreciosas, como la turquesa o el coral tibetano.
EL RITUAL.- La nitidez acústica de la Caracola le permitió entrar en Liturgias y Solemnidades de muchas civilizaciones.
En India se usa completamente blanca en señal de pureza. Representa el Sonido Sagrado del Dharma.
Su música conjura a los espíritus del mal, se abre paso entre la oscuridad del mundo, avanza.
En el Budismo Tibetano se usa para realizar las pujas o rituales. Se suelen acompañar de oboes, tambores y trompetas. Su envolvente sonido facilita el vacio mental de quién lo escucha.
Creen que el que oye el sonido sagrado de una concha, nunca irá a las tierras inferiores: Narak.