Txalaparta portable

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Nuevo producto

Costa de 3 tablones de 100 cm, 4 baquetas o mikilaks, y dos soportes forrados de tela de saco.Todo está dentro de una maleta de madera que ocupa 100 x 30 x 30 cm.

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495,00 EUR impuestos inc.

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CARACTERÍSTICAS

Instrumento oriundo del País Vasco. Antiguamente la Txalaparta Zaharra constaba sólo de un tablón de madera sujeto a dos soportes, que podían ser cestas forradas con pieles de oveja, sacos con paja, restos de maíz, etc.

Aunque hay quien asegura un origen más antiguo, como las llamadas a bautizos, funerales, trabajos del barrio (auzolan), su uso más conocido está unido a la cosecha de la sidra en aldeas y caseríos vascos. Las manzanas eran prensadas con grandes tablones que posteriormente se secaban sobre los tejados. Una vez secos y oreados, se transformaban en txalapartas. Con su expansivo sonido se invitaba a los vecinos de la zona a que se unieran a la fiesta de la cosecha, y bailar al son del instrumento…. ¡y de la sidra!

En los años sesenta, en plena represión franquista de la cultura vasca (se perseguía hasta el idioma), la Txalaparta estuvo a punto de desaparecer. Hay que agradecer el esfuerzo de personas como Juan Mari Beltrán, en la recuperación del instrumento y del auge que ha tomado en las últimas décadas.

Actualmente el número de tablones es variable, se suelen emplear tres para dar los tonos armónicos más comunes: grave, medio y agudo. También hay músicos que pueden usar hasta 8 tablas imitando la escala diatónica.

La gran sonoridad que ofrece este instrumento en la naturaleza ha permitido que se sigan organizando encuentros y conciertos entre bosques y prados. Así mismo cada vez es más frecuente encontrar la txalaparta integrada con otros instrumentos étnicos.

Esta innovadora Txalaparta se coloca en vez de caballetes en dos soportes acolchados con espuma y forrados de tela de saco. Estos se colocarán sobre una mesa que hará además las veces de caja de resonancia.

Las maderas que usamos para los tablones son una mezcla entre autóctonas: fresno, castaño, haya o plátano y tropicales: sapelli, iroco, etc., son elegidas para que contrasten sus tonos y armónicos

USO

Los tablones se golpean entre dos personas, usando cada uno de ellos dos palos (makilak). Se colocan uno al lado del otro o en frente, de forma que no se interfieran en el espacio de ejecución. Uno de ellos realiza la base rítmica o txakundos golpes que imitan el galope del caballo. El segundo hace de errena (literalmente cojo) quien intenta romper el ritmo del compañero intercalando silencios, golpes individuales, dobles, tresillos, etc.

Es importante que ninguno de los músicos invada el tempo del otro, alternando los golpes impares de uno con los pares del otro.

Según los viejos txalapartaris, después de un tiempo de toque entre los dos compañeros, se entra en una especie de trance. Dicen que se trascienden los propios miedos (incluso a la muerte) y se conecta con la energía de unidad, el espíritu de la naturaleza, con la madre tierra (Amalur). Esa conexión nos vuelve tan humildes como poderosos y de una manera espontánea e irrefrenable, dejamos que esa energía pase a través nuestro, exteriorizándola en forma de grito ancestral (irrintzi).

Ficha técnica

- Medidas: 3 tablones de 100 cm, dentro de una maleta de madera que ocupa 100 x 30 x 30 cm.

- Instrucciones de mantenimiento: Conservar alejada de la humedad y calor extremos.

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Txalaparta portable

Txalaparta portable

Costa de 3 tablones de 100 cm, 4 baquetas o mikilaks, y dos soportes forrados de tela de saco.Todo está dentro de una maleta de madera que ocupa 100 x 30 x 30 cm.